Marcelo Maina reflexiona en la Universidad de Manizales sobre innovación educativa y transformación digital en la educación superior

¿Cómo pueden las universidades innovar sin quedar atrapadas entre las promesas de las nuevas tecnologías y la necesidad de preservar el sentido pedagógico de la educación? Esta fue una de las preguntas que orientó las dos conferencias impartidas por Marcelo Fabián Maina, investigador de Edul@b – Centro de Investigación en los Futuros de la Educación en la Era Digital (UOC-FuturEd) y profesor de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), durante el Encuentro Internacional Conversaciones para el Cambio: Desafíos Curriculares, celebrado los días 11 y 12 de junio en la Universidad de Manizales (Colombia). El evento contó con una numerosa participación de la comunidad universitaria de Manizales, ciudad universitaria con presencia de 7 instituciones de educación superior. También participaron del evento en línea personal académico y estudiantes de la Universidad de Manizales, totalizando más de 700 inscriptos entre los asistentes presenciales y en línea.
Innovar con sentido: más allá de la adopción tecnológica
La primera conferencia, titulada Innovar no es adoptar tecnología: es rediseñar el sentido de aprender, planteó una mirada crítica sobre la relación entre innovación y tecnología en la educación superior.
En ella se destacó que las tecnologías emergentes —como la inteligencia artificial, las analíticas de datos, la realidad extendida o las tecnologías asociadas a las microcredenciales— poseen un enorme potencial transformador, pero no constituyen por sí mismas una innovación educativa. La innovación ocurre cuando las instituciones son capaces de introducir cambios significativos en los modelos pedagógicos, la evaluación, la gestión académica o el diseño curricular para mejorar la experiencia de aprendizaje y generar valor social.
Durante la intervención se abordaron los riesgos de una adopción impulsiva de nuevas tecnologías, alimentada tanto por discursos corporativos que prometen soluciones inmediatas como por el temor institucional a quedarse atrás frente a los cambios tecnológicos. Frente a esta situación, se impone la necesidad de recuperar la soberanía educativa de las universidades y de situar las decisiones tecnológicas al servicio de propósitos pedagógicos claramente definidos.
Datos que cuidan: las analíticas al servicio del aprendizaje
Uno de los temas centrales de esta primera conferencia fue el uso de los datos en educación superior. El enfoque se orientó a que las analíticas de aprendizaje deben orientarse al acompañamiento y al cuidado de los estudiantes.
Para ilustrar esta idea se compartieron experiencias internacionales como las desarrolladas por la Open University del Reino Unido, donde el análisis de datos ha permitido identificar patrones asociados al éxito académico y mejorar las estrategias de apoyo a estudiantes en riesgo de abandono.
Asimismo, se referenció el trabajo realizado en la Universitat Oberta de Catalunya a través de un proyecto institucional de analíticas de aprendizaje basado en la integración de datos procedentes del campus virtual, registros académicos, encuestas y otras fuentes de información educativa. Uno de los aspectos más destacados de esta iniciativa ha sido la construcción participativa de cuadros de mando adaptados a distintos perfiles institucionales. Profesores, responsables de programa, decanos y equipos de gestión colaboraron en la definición de indicadores relevantes para sus funciones, permitiendo convertir los datos en una herramienta útil para la toma de decisiones académicas.

Inteligencia artificial y gobernanza educativa
La segunda parte de la conferencia se centró en la inteligencia artificial generativa y en los desafíos que plantea para las universidades a partir de investigaciones recientes realizadas en instituciones de referencia internacional. La discusión ya no gira en torno a si la IA debe entrar en la educación superior, sino sobre cómo gobernarla de manera responsable.
Las principales preocupaciones identificadas por las universidades incluyen la dependencia excesiva de los sistemas automatizados, la protección de datos personales, los sesgos algorítmicos, la propiedad intelectual y el posible debilitamiento del esfuerzo cognitivo asociado al aprendizaje.
Ante estos retos, es crucial desarrollar marcos institucionales claros, programas de formación permanente para profesorado y estudiantado, nuevas estrategias de evaluación y políticas que garanticen la transparencia en el uso de estas tecnologías. Para ilustrar este tema, se compartió el trabajo que se viene realizando en el proyecto Erasmus+ ADMIT, donde se desarrolló un marco de diseño de aprendizaje asistido por la IA, junto a una serie de instrumentos que facilitan la actividad de diseño y toma de decisiones éticas e informadas. Este abordaje incluye repensar la experiencia de aprendizaje del estudiantado, que ha de estar reorientada a un nuevo enfoque que incluya la IA en el desarrollo de conocimientos y competencias.
En este contexto se presentó el concepto de inteligencia expandida, una visión que entiende la inteligencia artificial como una herramienta de apoyo capaz de potenciar capacidades humanas sin sustituir el juicio crítico, la creatividad ni la responsabilidad ética.
Virtualidad estructural: repensar la universidad desde la experiencia de aprendizaje
La segunda conferencia, Redefinir la educación superior: virtualidad estructural, inteligencia expandida y experiencias de aprendizaje emergentes, se focalizó en los procesos de transformación institucional necesarios para responder a las nuevas formas de aprender.
El punto de partida fue una realidad cada vez más evidente: los procesos de aprendizaje ya no se desarrollan exclusivamente dentro del campus universitario. A través del ejemplo de una estudiante que combina trabajo, aprendizaje móvil, actividades colaborativas en línea y recursos digitales personalizados, se ilustró cómo la universidad se está convirtiendo en una experiencia distribuida que acompaña al estudiante allí donde aprende.
Desde esta perspectiva se ahondó en el concepto de virtualidad estructural, entendido como una transformación integral de la docencia, el aprendizaje y la organización universitaria. No se trata únicamente de digitalizar procesos o incorporar plataformas tecnológicas, sino de construir capacidades institucionales que permitan ofrecer experiencias educativas flexibles, inclusivas y sostenibles.
A manera de ejemplo, se presentó la experiencia desarrollada en el marco del proyecto Erasmus Capacity Building AMED, junto a la Universidad Nacional de Maldivas, donde la dispersión geográfica de la población y un compromiso de la institución para con el desarrollo nacional impulsó un proceso de transformación basado en modelos híbridos de aprendizaje, formación docente, fortalecimiento institucional y rediseño curricular. El proyecto permitió desarrollar decenas de prototipos de cursos híbridos, nuevas políticas institucionales y una hoja de ruta orientada a consolidar estrategias de hibridación del aprendizaje.
Seguidamente, se presentó el proyecto DIGITAsia, que da continuidad al anterior, ampliando tanto los países que intervienen (Maldivas, Sri Lanka y Malasia) como el número de instituciones de Educación Superior (siete). En este proyecto se avanza hacia una transformación de la docencia hacia enfoques flexibles y donde el diseño de los cursos utiliza analíticas de diseño e inteligencia artificial.
Microcredenciales y empleabilidad
Otro de los temas destacados de la conferencia fue la evolución de los sistemas de reconocimiento académico y el papel de las microcredenciales en las trayectorias de aprendizaje contemporáneas.
Según se expuso, la educación superior debe avanzar hacia modelos capaces de visibilizar competencias y aprendizajes desarrollados tanto dentro como fuera de los programas formales. En este contexto, las microcredenciales emergen como una herramienta estratégica para reconocer logros específicos y fortalecer la conexión entre universidad y mundo laboral.
Para ejemplificar esta transformación ahondó en la experiencia del proyecto europeo H2020 en colaboración con países del África Subsahariana. EPICA desarrolló una metodología para identificar, evaluar y certificar competencias de empleabilidad mediante procesos de reflexión guiada, recopilación de evidencias y acompañamiento docente. Las competencias reconocidas incluyen trabajo en equipo, comunicación, resolución de problemas, competencias digitales, entre otras habilidades altamente valoradas en los entornos profesionales contemporáneos.
Más allá de la emisión de microcredenciales digitales, el proyecto buscó además fortalecer la conciencia que los estudiantes tienen sobre sus propias capacidades y ayudarlos a construir narrativas profesionales más sólidas para su inserción laboral.
La presentación sobre este temàtica de modelos ampliados de educación y reconocimiento de logros, se completó con otros proyectos impulsados por la UOC, como GPS Profesional y los portafolios digitales, herramientas que favorecen el aprendizaje a lo largo de la vida y la construcción de trayectorias formativas personalizadas.
Tecnología, pedagogía y compromiso social
A lo largo de ambas conferencias emergió una idea transversal: la transformación de la educación superior no puede entenderse exclusivamente como un proceso tecnológico.
Las analíticas de aprendizaje, la inteligencia artificial, la virtualidad estructural o las microcredenciales sólo adquieren sentido cuando se integran en proyectos educativos que sitúan a las personas en el centro de las decisiones institucionales.
Desde esta perspectiva, la apuesta es por una universidad capaz de combinar innovación, reflexión pedagógica y compromiso social para responder a los desafíos de un mundo cada vez más complejo e interconectado.
La tecnología no debe reemplazar la experiencia humana de aprender, sino ampliar las posibilidades para construir experiencias educativas más inclusivas, significativas y transformadoras.
Estos y otros temas de cada una de las sesiones, fueron profundizados con el resto de los panelistas, en paneles de expertos organizados para la puesta en común de ideas y para responder a las preguntas de los participantes.

Otras actividades
La visita a la Universidad de Manizales incluyó la participación del Dr. Maina junto a la Dra. Mary Elizabeth Morocho (subdirectora del Instituto Latinoamericano de Calidad para la Educación Superior a Distancia) en una mesa de trabajo moderada por la Dra. Yamilhet Andrade Arango, Vicerectora de la institución organizadora. En ella se debatieron, con personal docente de diferentes unidades académicas de la universidad, temas acerca de tecnologías emergentes y la calidad de las experiencias de aprendizaje en el marco de un nuevo plan estratégico de la institución receptora. La agenda incluyó además la participación en un podcast de la serie que forma parte de la memoria del encuentro y en la emisión de la radio universitaria El Matutino de UMFM.


